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El problema de fondo

1. La minería de Bitcoin desperdicia casi todo su calor

La minería de Bitcoin convierte electricidad en cómputos SHA-256, y prácticamente toda esa energía se transforma en calor. Históricamente, ese calor se ha tratado como desperdicio, y la minería de Bitcoin ha recibido fuertes críticas por su despilfarro energético. Las instalaciones de minería y los fabricantes de mineros destinan enormes cantidades de capital, recursos de I&D y gastos operativos continuos a deshacerse de ese calor mediante ventiladores de enfriamiento, sistemas de climatización, sistemas de enfriamiento por inmersión, ventilación industrial, etc. Esta producción térmica es de alta calidad y continua, y aun así se descarta casi universalmente. Ha habido intentos de reaprovechar el calor residual, como construir invernaderos cerca de las instalaciones de minería. Sin embargo, estas soluciones son costosas, muy especializadas y poco aplicables a gran escala.

2. Calentar es ineficiente y caro

Ya se trate de calentar agua, calefaccionar ambientes o de calefacción radiante, los edificios gastan sumas importantes en generar calor con equipos que no producen ningún valor económico. Los calentadores eléctricos de resistencia son sencillos, pero ineficientes. Los sistemas a gas elevan el costo, la huella de carbono y los riesgos de mantenimiento y seguridad. Las bombas de calor son eficientes, pero su costo y complejidad las vuelven inaccesibles para muchos hogares.

En todas las categorías, la calefacción es un punto crítico para hogares, propietarios de inmuebles, hoteles e instalaciones comerciales.

3. La desconexión: suministro continuo frente a demanda continua

La minería genera calor estable y predecible. Los edificios necesitan calor estable y predecible. Estos dos sistemas se complementan de forma natural, pero nunca se han integrado de manera adecuada y a gran escala. El mundo gasta miles de millones en deshacerse del calor de la minería, y miles de millones más en volver a crear calor con aparatos tradicionales.

Superheat busca eliminar esa brecha convirtiendo una ineficiencia global en un activo de doble propósito.

Electricidad → Cómputo → Calor → Calefacción útil.

Empezando por Superheat H1 y expandiéndonos hacia otras aplicaciones térmicas, permitimos que los usuarios generen calor para sus hogares y negocios por menos dinero mientras obtienen recompensas de minería pasivas. Es a la vez un avance en eficiencia y una nueva categoría de infraestructura térmica.